En 1997, Dios llamó a nuestra familia al campo misionero. Yo ya conocía al Dr. Sisk, pero nunca había conversado extensamente con él. Nuestros cuatro hijos, que entonces tenían entre 2 y 8 años, estaban muy...
La Extraordinaria Fidelidad de un Hombre Común: Recordando al Dr. Don Sisk
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